Simplemente, lamento no haberte podido llamar mamá…

Ysabel Carrión

Me diste aquella Luz
Y feliz crecía con ella
Pensando que yo era lo más lindo
Que Dios te había dado.

No imaginas
Qué feliz ese escondite
Tu barriguita
Que llena de ternuras y cariños
Me permitía ir creciendo

Y cada segundo que pasaba
Dentro de ti
Iba sintiendo cosas
Que nunca había sentido

Pero, de pronto,
Miedo y tristeza se cruzaron por mi mente,
La Luz de tus ternuras se apagaba
Y aunque pequeñito, yo me daba cuenta y lo sentía

Madrecitas queridas
No maten a sus hijos por un
Simple capricho

Somos seres humanos:
Sentimos, percibimos, escuchamos
En lo más profundo de ustedes
Aunque no nos vean…
Ruego a Dios
Que no vuelva a suceder esto
Yo que tanto deseaba nacer
Y estar entre tus brazos

Pero tú, mujer,
Segaste mi existencia
Apagaste la Luz de mi vida
No dejaste que mis ojos se abrieran
Ni que el mundo escuchara
El canto naciente de mi llanto

No te culpo ni reprocho
Simplemente, lamento no haberte podido llamar “mamá”
Pero quiero que sepas que en tus caminos
Siempre te brindaré mi incondicional Amor,
Siempre tus sueños vigilaré
Y ojalá que la cuna que fue tu vientre
Vuelva a llenarse con la Luz de la Vida